lunes, 8 de junio de 2015

CORRER RIESGOS

¿Te da miedo enfrentarte a alguna situación?Las situaciones en las que tenemos que arriesgarnos pueden ser similares a las situaciones en las que estamos en cierto estado de peligro. En esas situaciones SE ESTIMULAN EN NUESTRO CEREBRO  la capacidad para reaccionar con movimiento, la agilidad para esquivar y se activa todo nuestro organismo como consecuencia de nuestro tono emocional. Nuestra capacidad de respuesta se multiplica y se ponen en marcha un conjunto de reacciones para intentar salvarnos de esa situación de ansiedad o estrés que produce el riesgo. Que no siempre son exitosas. 
                            Foto de Elísabeth  Pérez  https://www.facebook.com/elisabeth.perezgarci
El qué dirán, el que nos señalen, que nos critiquen … constituye un riesgo social que nos hace reaccionar fisiológicamente  con síntomas de ansiedad y estrés,  que nos bloquean a hablar en público y a exponernos a los demás. Podemos recibir una crítica o un comentario pero esto no atenta contra nuestra vida física, sin embargo sí que crece un estado de malestar.
Las situaciones de riesgo social que se nos pueden presentar en nuestra vida  surgen por la incertidumbre, por el no saber que consecuencias nos van a deparar los acontecimientos sobre los que tomamos una decisión o  tomamos una determinación al comprometernos.
Y es que a la hora de tomar decisiones no se dispone de información suficiente sobre la situación presente o futura. Esa incertidumbre desencadena malestar, ansiedad, miedo tal vez y dejamos de pensar con claridad y nos bloqueamos.
Por lo general, las personas tenemos nuestras estrategias a la hora de tomar decisiones o asumir riesgos sociales.  Unas son de tipo mental, otras emotivo-sociales,  activo-impulsivo, de liderazgo. Cualquiera de estas estrategias es el equipaje con el que adoptamos nuestros compromisos y decisiones.
                                   Foto de Elísabeth  Pérez  https://www.facebook.com/elisabeth.perezgarci
Hoy os invitamos a correr riesgos.  Porque hacerlo nos abre puertas en especial la de conocernos mejor a nosotros mismos.
Os invitamos a  aceptar y controlar esas  reacciones fisiológicas que  nos provoca provoca la ansiedad y el estrés. Lograr este control exige un entrenamiento muy especial, de manera que para hacerlo debemos  ser activos ante el riesgo, comprometernos en tomar decisiones y expresarlas  a pesar del miedo al que dirán o a que se hable de nosotros.
No todo lo podemos controlar ¿  verdad?  tampoco desparecerá el miedo  fácilmente .  Pero es que que quien no arriesga no gana,  y a poco que pienses en lo que quieres y por lo que corres el riesgo, merece la pena intentarlo.

Elisa Sampelayo  Psicología para avanzar


No hay comentarios:

Publicar un comentario