Últimamente nos preocupa demasiado no ser nosotros quienes digamos la última palabra.
Vivimos en conflicto porque nos importa más nuestra preponderancia que lo que realmente es justo y a toda costa se busca imponer el criterio propio, sin antes haber dialogado para llegar a acuerdos.
La vida de las personas que desean realmente tener un espacio de relación tranquilo y una convivencia favorecedora del entendimiento mutuo, es la que procura hablar, dialogar y darse tiempo para tomar decisiones. Pero cada vez hay más gente que practica totalmente lo opuesto.
En Psicologia para Avanzar estamos preocupados por que nos estamos volviendo más intolerantes. Vivimos en tensión, sí, porque queremos hacer "de todo", aunque no forme parte de nuestro centro de interés.
Es la búsqueda del culto al yo y del fomento de actitudes preponderantes, que este sistema esta introduciendo y:
-Cada vez somos más consumistas de cualquier tipo de actividades y de elementos tangibles.
-Cada vez compartimos menos miradas y espacios reales pero aumentamos el número de mensajes por WhatsApp para emitir decisiones importantes y reclamamos emergentes respuestas.
-Nos falta tiempo para hablar e incluso se evita en pro de l9s mensajes del móvil.
La lista de atitudes preponderantes seria larguìsima, lo que significa que la vida de la mayoría de las personas está en constante conflicto con nuestra naturaleza humana.
Por ello hoy proponemos esta primera reflexión.
HABLAR PARA SOLUCIONAR. Y....
HABLAR EN PERSONA PARA ENTENDERSE.

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